lunes, 15 de marzo de 2010

The Smiths - Ask


Shyness is nice and
Shyness can stop you
From doing all the things in life
You'd like to

Shyness is nice and
Shyness can stop you
From doing all the things in life
You'd like to

So, if there's something you'd like to try
If there's something you'd like to try
Ask me I wont say no, how could I?

Coyness is nice, and
Coyness can stop you
From saying all the things in
Life you'd like to

So, if there's something you'd like to try
If there's something you'd like to try
Ask me I wont say no, how could I?

Spending warm Summer days indoors
Writing frightening verse
To a buck-toothed girl in Luxembourg

Ask me, ask me, ask me
Ask me, ask me, ask me

Because if it's not Love
Then it's the bomb, the bomb, the bomb,
the bomb, the bomb, the bomb, the bomb
That will bring us together

Nature is a language - can't you read ?
Nature is a language - can't you read ?

So, ask me, ask me, ask me,
Ask me, ask me, ask me

Because if it's not Love
Then it's the bomb, the bomb, the bomb,
the bomb, the bomb, the bomb, the bomb
That will bring us together

If it's not Love
Then it's the bomb
Then it's the bomb
That will bring us together

So, ask me, ask me, ask me,
Ask me, ask me, ask me
Oh, la...

La timidez es linda y
La timidez puede detenerte
De hacer todas las cosas en la vida
Que te gustaría hacer

La timidez es linda y
La timidez puede detenerte
De hacer todas las cosas en la vida
Que te gustaría hacer

Así que, si hay algo que te gustaría intentar
Si hay algo que te gustaría intentar
Pregúntame que no diré que no, ¿cómo podría?

El ser reservado es lindo y
el ser reservado puede detenerte
De decir todas las cosas
Que te gustaría decir

Así que, si hay algo que te gustaría intentar
Si hay algo que te gustaría intentar
Pregúntame que no diré que no, ¿cómo podría?

Pasando los calurosos días de verano bajo techo
Escribiendo versos aterradores
Para una chica dientona en Luxemburgo

Pregúntame, pregúntame, pregúntame
Pregúntame, pregúntame, pregúntame

Porque si no es Amor
Entonces es la bomba, la bomba, la bomba
la bomba, la bomba, la bomba, la bomba
Que nos hará juntarnos

La naturaleza es un lenguaje - ¿acaso no puedes leerlo?
La naturaleza es un lenguaje - ¿acaso no puedes leerlo?

Así que, pregúntame, pregúntame, pregúntame
Pregúntame, pregúntame, pregúntame

Porque si no es Amor
Entonces es la bomba, la bomba, la bomba
la bomba, la bomba, la bomba, la bomba
Que nos hará juntarnos

Si no es Amor
Entonces es la bomba
Entonces es la bomba
Que nos hará juntarnos

Así que, pregúntame, pregúntame, pregúntame,
Pregúntame, pregúntame, pregúntame
Oh, la...

Dime más...

lunes, 1 de marzo de 2010

El rostro de tu recuerdo

¿Te ha pasado que luego de terminar una relación o simplemente decidiste separarte de alguien, ves su rostro en cualquier parte y en cada persona que conozcas? Yo lo digo porque a mí me suele pasar a menudo. Sino es tu maldito rostro, es tu condenada figura, tu desgraciada cabellera o tus nefastos ojos en los atributos de cualquier mujer que se cruce en mi camino. ¿Por qué simplemente no puedo sacarte de mi mente?, ¿borrarte al igual que un archivo en mi computadora, sin dejar registro alguno que me haga recordar tu existencia?

Ayer por la noche, me topé con una mujer que era tu viva imagen. Debo admitir que cuando la vi me quedé impactado, pensé que habías decidido dejar los rencores de lado y asistir a mi actividad; pero no, era otra persona que no tiene la culpa de parecerse físicamente a ti. Enfatizo lo de físicamente, porque anímicamente, ella es mucho mejor que tú. Pero aún así, no dejé de mirarla en toda la noche y lo más gracioso, es que no era la primera vez que la veía. Quizás el hecho de que hayamos estado en un lugar más iluminado y con menos afluencia de gente ayudó a aquello, pero al fin y al cabo, es lo mismo.

Tenía unas ganas asesinas de llevarte a un lado y decirte que me recordabas a alguien de mi pasado, y que quería que tú me ayudases a recordarme mi presente. Me pregunto si sería feliz teniendo a mi propia versión de ti, claro que sin tus patéticos y manipuladores atributos personales. Quizás el hecho de que te haya idealizado no me ayuda en mucho, como tampoco ayuda el que luego de este año que nos hemos vuelto un par de completos extraños, escriba estas líneas haciendo alusión a lo que fuiste en un determinado tiempo para mí.

No te deseo el mal, pero tampoco tengo ganas de no hacerlo. Lo único que desearía es poder ser como tú en el aspecto de olvidar a las personas, quizás así empezaría a ser feliz de una buena vez por todas. En fin, estas líneas me sirvieron simplemente como una especie de desahogo, de un idea que me venía rondando en la cabeza y que al igual que este post, ha quedado plasmado (y espero que olvidado) en los anales digitales de mi bitácora virtual.

¡Saludos!

Dime más...

lunes, 8 de febrero de 2010

The Killers - When You Were Young


You sit there in your heartache
Waiting on some beautiful boy to
To save you from your old ways
You play forgiveness
Watch it now
Here he comes

He doesnt look a thing like Jesus
But he talks like a gentleman
Like you imagined
When you were young

Can we climb this mountain
I dont know
Higher now than ever before
I know we can make it if we take it slow
Let's take it easy
Easy now
Watch it go

We're burning down the highway skyline
On the back of a hurricane
That started turning
When you were young
When you were young

And sometimes you close your eyes
And see the place where you used to live
When you were young

They say the devil's water
It ain't so sweet
You dont have to drink right now
But you can dip your feet
Every once in a little while

You sit there in your heartache
Waiting on some beautiful boy to
To save you from your old ways
You play forgiveness
Watch it now
Here he comes

He doesnt look a thing like Jesus
But he talks like a gentleman
Like you imagined
When you were young
(talks like a gentleman)
(like you imagined)
When you were young

I said he doesnt look a thing like Jesus
He doesnt look a thing like Jesus
But more than you'll ever know

Te sientas allí con tu dolor en el corazón
Esperando a un niño lindo para
para salvarte de tus antiguos hábitos
Juegas al perdón
Míralo ahora
Aquí llega él

No se parece en nada a Jesucristo
Pero habla como un caballero
Como lo imaginaste
Cuando eras joven

Podemos escalar esta montaña
No lo sé
Más alto ahora de lo que jamás antes
Sé que podemos lograrlo si nos lo hacemos despacio
Tomémoslo con calma
Con calma ahora
Mira como va

Estamos derrapando en la autopista celestial
En la espalda del huracán
Que acaba de convertirse
Cuando eras joven
Cuando eras joven

Y a veces cierras tus ojos
Y ves el lugar donde solías vivir
Cuando eras joven

Ellos dicen que el agua maldita
No es tan dulce
No tienes que beberla ahora
Pero puedes sumergir tus pies
De vez en cuando por un rato

Te sientas allí con tu dolor en el corazón
Esperando a un niño lindo para
para salvarte de tus antiguos hábitos
Juegas al perdón
Míralo ahora
Aquí llega él

No se parece en nada a Jesucristo
Pero habla como un caballero
Como lo imaginaste
(habla como un caballero)
(como lo imaginaste)
Cuando eras joven

Dije que no se parecía en nada a Jesucristo
No se parece en nada a Jesucristo
Pero más de lo que tu podrías llegar a saber

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jueves, 4 de febrero de 2010

Arctic Monkeys - When The Sun Goes Down


Who's that girl there?
I wonder what went wrong
So that she had to roam the streets
She dunt do major credit cards
I doubt she does receipts
It's all not quite legitimate

And what a scummy man
Just give him half a chance
I bet he'll rob you if he can
Can see it in his eyes,
Yeah, that he's got a driving ban
Amongst some other offences

And I've seen him with girls of the night
And he told Roxanne to put on her red light
They're all infected but he'll be alright
Cause he's a scumbag, don't you know
I said he's a scumbag, don't you know!

Although you're trying not to listen
Overt your eyes and staring at the ground
She makes a subtle proposition
"I'm sorry love I'll have to turn you down"

He must be up to something
What are the chances sure it's more than likely
I've got a feeling in my stomach
I start to wonder what his story might be

They said it changes when the sun goes down
Around here

Look here comes a Ford Mondeo
Isn't he Mister Inconspicuous?
And he don't even have to say 'owt
She's in the stance ready to get picked up

Bet she's delighted when she sees him
Pulling in and giving her the eye
Because she must be fucking freezing
Scantily clad beneath the clear night sky
it doesn't stop in the winter, no
Around here

They said it changes when the sun goes down
Over the river going out of town

What a scummy man
Just give him half a chance
I bet he'll rob you if he can
Can see it in his eyes that he's got a nasty plan
I hope you're not involved at all

¿Quién es esa muchacha de allá?
Me pregunto que fue lo que salió mal
Para que tenga que merodear en las calles
Ella no acepta tarjetas de crédito de renombre
Dudo que entregue recibos
Todo no es del todo legítimo

Y que hombre miserable
Sólo dale media oportunidad
Apuesto a que te robará si puede
Puedo verlo en sus ojos,
Sí, que tiene una prohibición para conducir
Entre algunas otras ofensas más

Y lo he visto con chicas de la noche
Y le dijo a Roxanne que se pare en esa luz roja
Todas ellas están infecyadas pero él estará bien
Porque es una basura, no lo sabes
¡Dije que es una basura, que no lo sabes!

Aunque no intentes escuchar
Abriendo tus ojos y mirando fijamente el suelo
Ella hace una sútil proposición
"Lo siento amor pero tengo que rechazarte"

Él debe estar tramando algo
Cuales son las probabilidades, seguro, es más que eso
Siento algo en mi estómago
Me empiezo a preguntar cual podría ser su historia

Dicen que él cambia cuando el sol se pone
Por aquí

Miren, aquí viene un Ford Mondeo
¿Acaso no es el Sr. Circunspecto?
Y que él no siquiera tiene que decir nada
Ella está en la instancia lista para ser recogida

Pero ella se deleita cuando lo ve
Haciéndola entrar y echándole una mirada
Porque ella debe estar con un frío de mierda
Parsimoniosamente vestida debajo del claro cielo de la noche
No se detiene en el invierno, no
Por aquí

Dicen que él cambia cuando el sol se pone
Por aquí

Que hombre miserable
Sólo dale media oportunidad
Apuesto a que te robará si puede
Puedo ver en sus ojos que él tiene un plan malvado
Espero que no estés involucrada para nada

Dime más...

jueves, 28 de enero de 2010

Camino al destino

'Un ramo de flores, por favor' dije mientras le entregaba un raído billete a una anciana a la entrada del cementerio. '¿Vienes a ver a alguien?' preguntó la anciana mientras armaba el colorido ramillete. 'Sí, a ver a una persona especial. Y voy tarde, ¡gracias!' respondí mientras tomaba aquel adorno floral y me apresuraba a ingresar por la puerta principal.

A medida que iba recorriendo los nichos y las tumbas de los inquilinos de aquel lugar, me comenzaron a asaltar recuerdos de nuestro pasado; como la anécdota de como nos conocimos. Fue una tarde fría de verano, como las que suelen haber a menudo en la capital, recuerdo haber llegado a aquella fiesta de una amiga en común y no despegué mi mirada de ti ni un sólo instante. Luego te me acercaste para pedirme fuego cerca a la barra donde me encontraba bebiendo con unos amigos, y te dije 'claro que sí, puedes encenderlo con el calor de mis labios'; admito que no fue una respuesta inteligente pero te causó gracia en aquel instante, tanto a ti como a mis amigos, aparte me supiste perdonar porque te diste cuenta que estaba algo entrado en copas.

Al día siguiente, me comentaron sobre lo que había hecho. Es cierto aquello que dicen que el alcohol es un gran deshinibidor, pero no pensaba que lo fuera tanto. Tuve una chance para redimirme la segunda vez que nos vimos, que fue de pura casualidad, en un café de un centro comercial. Había entrado para usar el baño, pero te vi sentada al otro extremo del local, bebiendo de una diminuta copa un humeante café y mirando el reloj de la pared de enfrente, evidenciando que llevabas un buen rato esperando a alguien que no había llegado aún. Me acerqué a saludarte, esperando que no me recordaras del todo de aquella fiesta, pero vaya sorpresa la que me llevé cuando respondiste mi saludo con un 'pero si es el chico de los labios ardientes, ¿cómo estás, mi caluroso amigo?', aquello fue el comienzo perfecto para derretir el hielo en nuestra improvisada conversación.

Dicen que la primera impresión es la que cuenta, pero me he dado cuenta que soy mejor en las segundas. Nos pasamos toda la tarde conversando de todo y a la vez de nada, tan solo acompañados por dos tazas de café frío a medio acabar y una cajetilla de cigarrillos vacía entre nosotros. Fue allí donde nuestra inusual historia comenzó, donde los planetas se alinearon y tuvimos aquel momento cósmico que esperamos durante toda nuestra vida. Salimos juntos de aquel local y dimos vueltas por un tranquilo parque, donde al final de la vigésima vuelta y luego de conocer nuestros nombres y apellidos, sellamos nuestro encuentro con un suave pero tierno beso frente a una pareja de palomas posadas en lo alto de la estatua en el medio de aquella plaza.

Intercambiamos números de teléfono y comenzaron así nuestras interminables charlas nocturnas. Siempre me llamabas al llegar del trabajo y yo siempre te llamaba de camino al mío. Fue también la época donde mi deuda telefónica creció como la espuma de las cervezas que solíamos tomarnos cada fin de semana en compañía de nuestros amigos, vociferando las letras de un joven Charly García y su fascinación por demoler hoteles, o los dinosáuricos del Tri y su alegrísima triste canción de amor; también fue la época donde descubrimos nuestro secreto amor por la literatura de ficción, siendo tu fanática asérrima de Wonder Woman y yo, del valeroso Green Lantern. Eras perfecta por donde se te mirara, podíamos pasar horas conversando y debatiendo sobre temas que a nadie le importaba, recordando escenas de series de tv o dibujos animados de nuestros pasados o coreando las estrofas de las canciones más indies que puedan existir.

Te convertiste en el factor exponencial de mi ecuación de vida. Pero no todo era color de rosa en nuestra relación, también teníamos nuestros altibajos. Si había algo que no tolerabas era el que fuera condescendiente contigo, que prefiriera callar a veces simplemente por querer darte la razón. Siempre me instabas a sacar a relucir mi contraparte instigadora, incisiva e inclusive, la amargada con tal de defender fehacientemente alguna idea que yo creyera era la correcta. Así como también yo no toleraba de tu persona era el hecho de que ante cualquier situación difícil que se avisoraba en nuestro horizonte, te encerraras a ti misma en una burbuja de soledad y aislamiento, la cual me fue difícil penetrar en un principio, pero que con el tiempo lo pude lograr.

Éramos el otro para uno, a cualquier momento, a toda hora. Siempre buscábamos satisfacer al otro y a la vez, satisfacernos hasta el cansancio. Lo demostramos muchas veces en cuantas sábanas nos envolvían en nuestros encuentros amatorios furtivos o a veces, en los lugares donde simplemente nuestros cuerpos nos lo pedían. Aquella vez en el baño de la casa de tu tía abuela, fue fenomenal. Hasta ahora me pregunto, ¿cómo fue que no rompimos ese pobre inodoro? Realmente nos iluminamos aquella tarde, cuando nuestros ojos se encontraron mutuamente a través de ese comedor que olía a rancio y a nostalgia. Las palabras de tu tía abuela flotaban a nuestro alrededor como polillas cerca a una bombilla de luz, nada podía perturbar el estado en el que nos encontrábamos y fue entonces, cuando supe que era el momento del 'discúlpeme señora, tengo que hacer una llamada' y del 'no te preocupes tía, ve a la sala a refrescarte un poco que yo lavo los platos'. Hicimos lo que quisimos en ese baño sin levantar sospecha alguna en la albina cabeza de tu tía, aunque creo yo que sí se dio cuenta de lo que hicimos porque al momento de despedirme y agradecerle por tan enternecedora velada, me advirtió que tenía la camiseta al revés y que me peinara un poco, porque lucía algo alborotada mi cabellera. Bien dicen que más sabe el diablo por viejo que por...ay, maldito alzheimer.

Fueron dos años y medio de muchas alegrías con contadas tristezas en nuestra relación, hasta aquel fatídico día. Lo recuerdo como si hubiera sido ayer, porque en realidad fue ayer que me topé con aquel recorte periodístico que hice sobre aquel accidente. Ibas manejando en tu auto por una avenida principal, resbaladiza por una repentina lluvia minutos atrás, cuando tu auto embistió contra otro en un determinado cruce. Yo me encontraba en el trabajo cuando el jefe de redacción me envió a cubrir dicho accidente. Ya en la escena del hecho, empecé a realizar mi trabajo cuando de pronto, a medida que tomaba las fotos de lo ocurrido, me percaté de que uno de los autos siniestrados era muy parecido al tuyo. Mi corazón empezó a agitarse un poco, pero se volvió totalmente frenético cuando llegó el fiscal de turno y terminó con las pericias pertinentes. No pudieron identificar a la dueña de uno de los vehículos, pero ambas víctimas fueron llevadas a una sala de emergencias cercana al lugar de los hechos.

Me apresuré a llegar allí a como de lugar, pidiéndole al chofer de la móvil que me transportaba que acelerara lo más que pudiera porque tenía que llegar cueste lo que cueste. El asustado chofer me decía que no podía correr más porque la pista estaba resbaladiza y temía terminar como a los que habíamos dejado cuadras atrás. Deteniéndonos en uno de los semáforos, no pude resistirlo más; tenía que llegar sea como sea. Me bajé de la móvil y le dije al chofer que me diera el alcance en el hospital. A medida que corría sobre el mojado pavimento, marqué hasta el cansancio a su celular, pero sólo recibía la casilla de voz. Mi corazón parecía saltarse de mi pecho cuando llegué a la sala de emergencias y me dijeron que uno de los accidentados acababa de fallecer en el quirófano, producto de una hemorragia interna.

Todas esas escenas se me vinieron a la mente a medida que me acercaba a la lápida que iba a visitar. Me paré frente a ella y deposité el ramo de rosas lentamente en el suelo, deslizando la punta de mis dedos sobre su fría y húmeda superficie. 'Llegas tarde...para variar', me dijo una mujer que sostenía a un bebé y se acercaba hacia mí. 'Ya sabes que a pesar de que siempre uso reloj, no puedo evitar siempre el llegar tarde...' respondí mientras recibía a aquel pequeño infante entre mis brazos de parte de ella. Besé a aquella mujer con todo el amor del mundo y la rodeé con mi brazo, y luego dirigiéndome a nuestro querido y silente anfitrión en su última morada, le dije las siguientes palabras:

'Ha pasado ya un año desde que dejaste este mundo, pero aún mantengo latente el recuerdo de tu partida. Verás, nunca te conocí, pero tuviste que morir para enseñarme de que ella es y será siempre el amor de mi vida. Cuando me dijeron que habías muerto en aquel quirófano, sentí como si mi mundo entero colapsara ante mí. Tanto mi pasado como mi presente, e incluso mi futuro, se trituró en mil pedazos de la sola idea de que había perdido al amor de mi vida sin poder despedirme antes. En ese mismo instante, recibí una señal divina proveniente de quien sabe donde. Mi novia me llamó a mi celular, disculpándose por no haber podido contestar mis llamadas pero es que se había olvidado el celular en casa y que se lamentablemente, había sido víctima de un robo; un asaltante la interceptó antes de salir de la casa y se llevó el auto, se había pasado toda la tarde en la comisaría denunciando el hecho. Fue en ese mismo instante donde la vida me regresó al cuerpo y lo único que atiné a decirle fue: Cásate conmigo. Nos casamos un domingo de abril y nos fuimos de luna miel por todo un mes. Y regresaron tres de donde fueron dos. Este es mi hijo, el cual lleva tu nombre y es la prueba viviente de que tu sacrificio no fue en vano y perdurará de aquí hasta la eternidad...'


¿A poco pensaron que esta historia acabaría con un final triste?

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